Ultrasonidos 3D y 4D ofrecen imágenes de gran precisión relevantes en la práctica gineco-obstétrica

Edicion 79-21Estas tecnologías le dan a los padres el placer de ver la cara y los gestos de su bebé durante el embarazo. Pero, para los especialistas, son herramientas de avanzada muy útiles que les ofrecen la posibilidad de detectar anomalías fetales y también diagnosticar alteraciones y patologías en el aparato reproductor femenino, de manera no invasiva.

El ultrasonido tridimensional (3D) y 3D en tiempo real, que se conoce como 4D, han revolucionado la práctica ginecoobstétrica. La novedad de estás técnicas radica en la capacidad de obtener un tercer plano de la imagen escaneada (3D), que se utiliza para elaborar una imagen con volumen. La ecografía 4D nos aporta una cuarta dimensión: el tiempo, ya que esta tecnología es capaz de procesar instantáneamente los volúmenes generados y presentarlos como movimientos fluidos en tiempo real. Así lo indicó el dijo el Dr. Leonardo Jiménez Fernández, especialista en Ginecología y Obstetricia.

Ambas tecnologías poseen facultades propias que no se obtienen con el ultrasonido convencional en dos dimensiones, algunas de ellas son: observar la superficie de áreas corporales, realizar el análisis volumétrico de varias estructuras y órganos, y observar la disposición espacial de vasos sanguíneos.

Actualmente, existen equipos y programas que permiten analizar una gestación desde sus inicios y obtener imágenes de gran precisión durante todo el embarazo. Con la observación de superficies corporales, la mujer embarazada puede disfrutar de la increíble experiencia de contemplar los rasgos de su bebé, sus gestos y movimientos antes de que nazca. Aparte de la observación de la cara fetal, que resulta emocionante para los padres, esta tecnología es de gran utilidad para la detección de anomalías fetales, especialmente en rostro, extremidades, tórax, espina dorsal y sistema nervioso central, a partir del análisis del volumen -en forma de cortes- de las imágenes obtenidas en el estudio, que son de gran nitidez y resolución.

En los casos que se sospecha patología o malformaciones vasculares se combina esta tecnología con el Power Doppler, así no solo es posible obtener imágenes tridimensionales de territorios vasculares específicos, por ejemplo la circulación útero-placentaria o la del sistema nervioso central fetal, sino además analizar los flujos de sangre dentro de los vasos sanguíneos.

Mejor control ginecológico

En el campo ginecológico, esta tecnología permite reconstruir en tres planos el aparato reproductor femenino y estudiar con todo detalle alteraciones estructurales y patologías, dentro y fuera del útero. “El ultrasonido 3D ha venido a revolucionar el diagnóstico de malformaciones uterinas. Hoy, este tipo de análisis hace posible, en muchos casos, detectar problemas y patologías que antes ameritaban someter a las pacientes a técnicas invasivas”, destacó el Dr. Jiménez Fernández.

La obesidad de las pacientes, la insuficiencia de líquido amniótico, o una posición fetal inadecuada pueden ser limitantes en la adquisición del volumen y adecuada reconstrucción de las imágenes. “Sin embargo, los volúmenes e imágenes una vez obtenidos son susceptibles a ser procesados de diferentes maneras de acuerdo a las necesidades del examinador. Es posible manipular el contraste, el brillo y el tamaño de las imágenes elegidas y aún más, se puede modificar la imagen a partir del volumen adquirido, aumentando la penetración al tejido hasta obtener imágenes que solo muestren las estructuras de mayor interés. También tenemos la posibilidad de eliminar zonas de la imagen de tejido que no nos interesan en determinado momento o que obstruyen la observación de la zona estudiada”.

Las imágenes y volúmenes obtenidos se graban en memorias digitales para su análisis posterior. Más información: Centro Diagnóstico La California del Oeste, tel: 2208-5100 y 2228-8054.

Fuente: Revista Enespera